Primero se calculan los distintos tipos de vulnerabilidades para cada barrio (Demográfica, Socioeconómica y de Equipamientos). Utilizando estos valores se calcula un índice global de vulnerabilidad para cada barrio para conocer la situación de cada uno de ellos. A continuación, se estudia la calidad del aire de los barrios a través de medir la cantidad de NO2 mediante estaciones distribuidas por toda la ciudad. Con toda esta información se puede estudiar si existe una relación entre los valores de vulnerabilidad y la calidad del aire.
Autor: Càtedra de Governança de la ciutat de València – Clara Bosch Checa



