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ESPECIES EXÓTICAS

MASCOTAS EXÓTICAS, RARAS Y GRACIOSAS

Desde siempre el hombre ha buscado la compañía de animales y los ha tenido en sus hogares como un talismán, su mascota. Pero en los últimos tiempos ha habido un auge preocupante por la elección de mascotas exóticas. Ya no nos conformamos con un perro o un gato, ahora buscamos algo con lo que poder sorprender a nuestras amistades. Iguanas, serpientes, mapaches, camaleones, loros, pequeños monos, arañas… se han convertido casi en objetos de decoración. Pero en muchas ocasiones no conocemos bien su origen, sus costumbres y alimentación y acaban siendo, a la larga, un problema del que no sabemos cómo desembarazarnos.

El tráfico ilegal de animales exóticos es el segundo movimiento económico ilegal del mundo, sólo por detrás del tráfico de armas y por delante del narcotráfico. Se estima que por cada animal exótico que llega al mercado mueren nueve en la captura o por el camino. Además, España es el país de la Unión Europea que más mascotas abandona, unas 200.000 al año, y entre ellas hay muchas exóticas.

El derecho internacional ha regulado la protección de la flora y la fauna a través de distintos convenios, entre ellos destacamos el de Bonn para la protección de las especies migratorias, el de Berna para la conservación de la flora y fauna silvestre, el de Ramsar para los humedales, el Washington sobre el Comercio Internacional de Especies de Flora y Fauna Salvaje amenazadas de extinción (CITES) y el de Río de Janeiro sobre la diversidad biológica.

Para evitar llegar a situaciones desagradables, debemos ser conscientes de lo que estamos adquiriendo, si su origen es legal y si seremos capaces de criarlo y mantenerlo dignamente. Es importante informarse bien sobre la especie de la que estamos interesados, sus costumbres, la alimentación más adecuada, los cuidados que necesita, las instalaciones necesarias….

Las especies que nos "invaden"

Durante toda la historia, el hombre ha llevado consigo animales y plantas con fines ornamentales y las ha introducido en lugares distintos a los que eran originarias. Pero en el siglo XX y el desarrollo de los medios de transporte y el comercio internacional facilitó estas introducciones. Cotorras en los parques, lucios y cangrejo rojo americano en los ríos, y ranas toro y galápagos americanos en los estanques son sólo algunos ejemplos de especies exóticas que actualmente podemos encontrar en nuestro país y que en los últimos años se han convertido en la segunda causa de desaparición de la biodiversidad mundial, por detrás únicamente de la pérdida del hábitat. De hecho, han sido la causa directa del 39% de las extinciones conocidas. Se calcula que en España ya son más de medio millar las especies introducidas por el hombre.

Estas especies pueden ser introducidas de forma accidental o como mascotas que acaban fugándose o siendo abandonadas cuando empiezan a dar problemas. Algunas no logran sobrevivir pero muchas consiguen instalarse en su nuevo hábitat. Su gran capacidad de adaptación y proliferación, y la ausencia de depredadores naturales son los factores que hacen que la mayoría de ellas acaben imponiéndose a las especies autóctonas. Además constituyen una competencia por el alimento y el espacio, pueden convertirse en predadores a los que las especies autóctonas no están acostumbradas, introducir nuevas enfermedades.

El bioma más afectado por la presencia de fauna exótica es el de las aguas continentales. Hoy en día hay unas 26 especies de peces exóticos aclimatados en ríos, embalses, lagunas… Los trasvases favorecen la traslocación de poblaciones localmente adaptadas.

En muchos casos la introducción de especies exóticas tiene un fin comercial en los cotos de caza, como fue el caso del faisán, codorniz japonesa o el gamo en la década de los 70

Las industrias dedicadas a la comercialización de animales exóticos o de sus productos derivados también han contribuido a su expansión. De esta manera, el visón americano llegó a las fábricas de peletería de nuestro país en la década de los 50 y ahora se ha instalado en los bosques como uno más. La presencia de estos ejemplares, de mayor tamaño y más agresivos que el visón europeo, sigue poniendo en peligro la supervivencia de la especie autóctona.

En los últimos años también han empezado a instalarse en España granjas dedicadas a la ranicultura, que han provocado la aparición de varias colonias de ranas toro, un anfibio originario del este de Norteamérica que presenta una gran voracidad y que puede llegar a medir 20 centímetros, frente a los nueve que alcanza la rana verde española.

Aunque cualquier especie exótica invasora provoca daños en el entorno, no todas los producen de la misma forma. Sus consecuencias van desde la extinción o la alteración del hábitat a la introducción de parásitos, degeneraciones o enfermedades. Un ejemplo significativo de estas degeneraciones es la que sufre la malvasía autóctona, que se está transformando genéticamente al mezclarse con la malvasía jamaicana, un pato que llegó a los estanques de Inglaterra y que ha colonizado el sur europeo. Ahora, su familiar autóctono corre el riesgo de una "extinción genética".

Nuestra sociedad parece ser muy consciente de los problemas de destrucción de la selva amazónica, los humedales o los mares tropicales, pero vive ajena frente a la invasión de los ecosistemas por animales y plantas extraños que acaban deteriorándolos.


  • Especie exótica: Según el Convenio sobre Diversidad Biológica (CBD), se refiere a especies, subespecies o taxones inferiores introducidos fuera de su distribución normal en el pasado o en el presente; incluye partes, gametos, semillas, huevos o propágalos de tales especies que pudieran sobrevivir y subsecuentemente reproducirse. Según este mismo convenio, especie exótica invasora es la especie exótica cuya introducción y propagación amenaza a los ecosistemas, hábitats o especies produciendo daños económicos o ambientales


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