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LOS CONTENIDOS DEL CENTRO ARQUEOLÓGICO DE L'ALMOINA

LA FUNDACIÓN DE VALENTIA

Copa de barníz negro Copa de Cales (Italia) procedente de una fosa ritual

Valentia fue fundada en el 138 a. C., siendo cónsul Décimo Junio Bruto, según relata el historiador Tito Livio. El lugar fue una pequeña isla fluvial, cercana al mar y atravesada por la vía Heraclea, posteriormente denominada vía Augusta.

Los primeros pobladores fueron antiguos soldados de las guerras de Viriato, que recibieron tierras alrededor de la ciudad. Su origen del centro y sur de Italia, se reconoce a través de la arquitectura y la numismática, así como en los ritos (1) de fundación que se han encontrado, además de sus costumbres cotidianas y funerarias.

Plano ciudad republicana Valentia en el año 100 a.C.

Los principales edificios públicos de la primera ciudad han aparecido en l’Almoina y se articulan a partir de dos calles principales. Al oeste un establecimiento termal y diversas tabernae con funciones administrativas. Frente a los baños se erigía un santuario (2) de culto a las aguas, tal vez relacionado con Asklepios. En la manzana septentrional se ubicaba el horreum (3) o granero. La continuidad de estos edificios hidráulicos indicaría la existencia de manantiales naturales de agua, algo que, junto al paso de la Vía, estaría entre las razones de la elección de este lugar para ubicar la ciudad.

La primera Valencia fue arrasada por Pompeyo en el año 75 a. C. en el transcurso de las Guerras Civiles de Mario y Sila, en las cuales Valentia tomó parte muy activa, como dejaron constancia los historiadores y han corroborado los hallazgos en l’Almoina de 17 esqueletos (4) de soldados ejecutados, acompañados de numerosas armas.

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Esqueleto Esqueleto de soldado ajusticiado en el foro

Las Vías Romanas

La perfección de la red viaria romana era proverbial. Las vías eran un medio para ejercer con rapidez el control militar y administrativo sobre el vasto Imperio, sin olvidar su faceta económica para facilitar el transporte y el comercio.

Valentia estaba atravesada por la vía más importante de Hispania, la vía (5) Hercúlea o Augusta, que venía de Roma. Desde Valentia recorría la península hasta Gades (Cádiz). Según los itinerarios romanos, Valentia estaba entre Saguntum, al norte, y la desconocida Sucro (¿Albalat de la Ribera?, al sur.

La vía Augusta a su paso por la ciudad coincide con el cardo maximo, un eje norte-sur, que se ha perpetuado en la calle del Salvador. Se cruza perpendicularmente, en el Centre Arqueològic de L’Almoina, con el decumano máximo, con dirección este-oeste. A partir de estas dos calles principales se alineaban otras paralelas secundarias conformando un entramado ortogonal del que emergen las insulae o manzanas de casas. Estas vías principales iban pavimentadas con losas de piedra caliza dolomítica gris azulada (piedra de Alcublas), que se disponían directamente sobre las paredes de la cloaca principal en la que desaguaban otros conductos menores.

Encreuament de les Vies Encreuament de carrers principals, el cardo i el decumanus maximus

La arquitectura del agua

A ambos lados de la vía, poco después de la fundación, se construyeron dos edificios relacionados con el agua. Al este, un santuario dedicado al culto del agua, posiblemente un Asklepieion, con un gran pozo y un estanque descubierto, o lacus, para abluciones rituales. El pozo se construyó con grandes sillares y estaría cubierto con una bóveda, a modo de gruta, a la cual se accedía mediante una escalera. La misma función perduró durante toda la época romana. En el s. I d.C. se reconstruyó y amplió.

Al oeste de la Vía se ven unas termas (6). Se accedía, a partir del vestíbulo, al apoditerium o vestuario. Luego se pasaba a la sala caliente (caldarium) donde está la bañera (alveus), que se surtía del agua de un depósito, caldeada mediante un horno situado en una habitación anexa (praefurnium). En el caldarium se realizaba también el baño de vapor (sudario), cuya temperatura se caldeaba con un brasero. Una habitación intermedia es la sala tibia (tepidarium). También habían unas letrinas. Las habitaciones de uso público estaban pavimentadas con losetas cerámicas en forma de escama. Los bancos exentos servían para los masajes corporales con aceite y ungüentos que luego se eliminaban con el estrigilo. El agua procedía del pozo que se encuentra en la parte norte.

Infografía de l'Almoina La zona de l'Almoina en el 100 a. C.

Estos baños son un testimonio excepcional de las primeras termas romanas, siendo las más antiguas de Hispania, y de las muy raras que se conocen en el siglo II a.C.

Estrígilo Estrígilo aparecido en una tumba de la necrópolis de la calle Quart

Los números entre paréntesis indican ubicaciones en el plano de itinerarios

L'Almoina

Los números entre paréntesis indican ubicaciones en el plano de itinerarios

Itinerario del recorrido arqueológico con la situación de los edificios principales (pdf 648 kb)



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